
Si tienes acceso a leer esto, seguramente de chiqui habrás hecho alguna que otra colección de cromos.
En mi caso, si bien hacía a medias con mi hermano las de la liga, año a año (casi obligatoria al género), no son las que recuerdo con más cariño.
Unos pósteres con pequeñas pegatinas de monstrues (creo que venían en chicles [sé que hay alguna otra en álbum, pero la que recuerdo es un póster {otra cosa ya es que me haya inventado el recuerdo, que también podría ser}]) y otro que se llamaba «Vida y color» fueron mis favoritos.

Es este último el que tenía en la cabeza cuando pensé lo de los cromos.
La grima que me ha dado leer la introducción, no la cuento, quedémonos en la nostalgia acrítica.

Aquí vas a ver pequeños dibujos agrupados por categorías, sin más lógica que la que dicte mi subconsciente, aunque no esperes ver a Maradona o a Prosinečki (bueno, a lo mejor sí, yo qué sé…).
Mucha tontuna mona (pero ninguna boba), papeles de colores, lo pasaré bien.
